Un criador, el “7” y aquel puente

Reitera Ludgardo que el puente que nos separa de tierra y de Clarias gariepinus lo construyeron los criadores y demás trabajadores de la UEB, “¡con sus propias manos!”. / Foto: Liudmila Morales   Hay quien busca, quiere, necesita hallarse entre dos puntos cardinales, dos espacios temporales, dos pasiones. Lo importante entonces estriba en permanecer al centro. Mas se corre uno de sitio, sí, un poquitín. A veces resulta preciso decidir, cuando otras fuerzas de gravedad -las propias-, le jalen ya no hacia abajo, sino más a un lado o al aparentemente opuesto. Quizás justo por eso Ludgardo Morales Morales resolvió que es bueno incluso tener miedo a caer. ¡Si bien rutina y cierta seguridad percibe uno en sus pasos de una tabla a la siguiente; por encima de las hendiduras a través de las cuales  ves el agua turbia, turbia; o mientras señala el enjambre de Clarias gariepinus! Sobre un tosco puente sigue amando su suerte.

  ¿Y llegó aquí por azares del destino, tradición familiar, o…?

“Creo que fue una casualidad. Yo trabajaba en Viales, chapeando a los costados de las carreteras. Luego me enteré de una plaza vacante de ‘criador’ aquí, enla Unidad Empresarialde Base (UEB) Acuicuman (radicada en el municipio de Cumanayagua). Fui ala Direcciónde Trabajo y supe de otro compañero interesado. Sucedió un viernes, y la señora al atenderme me dijo: ‘Ven tempranito el lunes, a ver’. Yo fui antes de las 7:00 a.m., y él no llegó. Así entré, el 19 de enero del98”.

  De establecer preferencias, ¿cuál de tales ocupaciones le ha gustado más?

“Esta, esta. Te entretiene, aunque no lo parezca. Estás con los peces y… ¡el resultado!”.

  ¿Guarda alguna experiencia que le haya llevado a dudar y querer salirse?

“No… -responde al instante, mas se mantiene pensativo por segundos. Bueno, al principio de yo empezar con estos animales desconocía un poco. Hubo unas muertes; la supervivencia de la especie en el área de Alevinaje es baja. Le dije al director: ‘Pa’ mi idea, la cosa no va a dar. ¡Qué va!’. Él me alertó: ‘Tranquilo’ (…) Y pronto de nuevo vamos a pescar”.

¿Cuánto más demanda dicha labor?

“Las ocho horas pa’ mí son poco. Debo afincarme más. Empiezo temprano y recojo la comida del almacén (consistente en una mezcla de pienso y subproducto de pescado). A las 7:00 de la mañana echo la primera; y hasta las 7:00 de la noche no me voy. Les doy cinco veces, y si la última tanda la hiciera en el horario normal de irse todo el personal, a las 4:00 p.m., estarían sin alimentarse hasta el otro día.

“Como estos alevines hay que doblarlos semanal, y suman 16 jaulas, tenemos unas dos o tres por doblar a diario; es decir, sacar y separar las clarias grandes de las chiquitas. Si no, se las comen. Además, me toca velar bien; las garzas atacan (…) Tengo una flecha por ahí; yo soy muy malo pa’ azorar esos bichos”.

  Fuera de este sitio, ¿suele contar cuanto vive en su cotidianeidad?

“Sí, pero… La mujer mía me pelea: ‘Tú nada más andas con clarias, y clarias. Casi te mudas pa’ llá arriba’ (…) Parece celosa… A mí me satisface estar aquí. Aparte de eso, no me gusta quedar mal”.

  La introducción del asimismo llamado pez gato trajo aparejado entre la población no pocos temores y especulaciones…   

“Sí. A las visitas del Partido, de varios municipios o de la misma empresa, tú los oyes: ‘Oye, quien caiga allá adentro…no se salva’. Se ven tantas… ¡Es de pensar! Porque, verdad: metes las manos y te pican. A mí me ha pasado. Sin embargo, yo no tengo miedo; claro, sé que ahora están chiquitas” -y ríe a carcajadas.

  ¿Se imagina usted todavía por estos rumbos en un futuro algo lejano?

  “Hasta cuando la salud me deje. Nos pagan el 30 por ciento por lo de la humedad en los huesos y cosas de ese tipo”.

  ¿Siente mucho el tiempo al llegar a casa?

  “Al acostarte, mucho. ¡Imagínate, el ajetreo permanente! Caminas de aquí pa’ llá. También hay áreas donde doy un apoyo, sobre todo si se trata de pescar estos mismos ejemplares llevados después a la ceba”.

  ¿Y se acostumbra uno a los fuertes olores?

“¡Sí, cómo no!”.

  ¿Qué significan?

  “Al levantarme por la mañana pienso: ‘¡Ňo, a lo mismo de ayer!’. Y sigo viniendo. ¿Faltar? Tiene que ser que me encuentre muy muy enfermo”.

Escrito por: Lisandra Marene

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Acerca de lospasosencontrados

Periodista del semanario CINCO de Septiembre, en Cienfuegos. Graduada de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

Publicado el junio 13, 2011 en Entre dos... !o más!. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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