… Escuchó las voces de “aquellos” versos

El inicio oficial del Verano 2011 en Cienfuegos transcurrió entre iniciativas concebidas para promover el hábito de la lectura. / Ilustración: Ández  Hay días en que necesitas empujones. En derredor, seres dispuestos a proporcionártelos. Te premia ¿la suerte? si, a tiempo, llegan. Entonces decides por ti -claro, porque llegaron-; tuerces tus rutinas asesinas de los días y cualquier espontaneidad; buscas ahora a propósito el cambio, al menos un instante diferente, liberador.

Lo noté de nuevo hoy, 1ro. de julio, tras sus pasos detenidos. Comprendí luego que la señal a rayas no quedó teñida en el pavimento sólo para dominar ímpetus sobre ruedas: stop; y que también las intersecciones -aludidas todas en Cienfuegos si en referencias a calles o avenidas digo Prado/Bulevar-, facilitan buenos encuentros.

Tan cerca de la Librería Ateneo “Dionisio San Román” detuvo Él los apuros. Colocó las jabas en el suelo, junto a una columna. Procuró sacudirse las humedades de un verano con inicio oficial en la Isla. Y… escuchó, al fin, las voces de aquellos versos.

Por los minúsculos pliegues asidos a la frente supuse en su caso otra ”primera vez”. Así transcurrió la cita planeada para un desconocido conocido: Esperando a Viernes entre las voluntades impresas de Alfredo Zaldívar; redescubriendo los Ejercicios carnales de Leyla Leyva para encuadernar contradicciones inherentes a esta cotidianeidad nuestra; capturando nuevas Fotos de la memoria junto a Alberto Acosta.

Las Letras Cubanas no deberían resistir jamás el polvo. “Colección” y “Poesía” me han parecido siempre vocablos evocadores de hambre y sed -pensé mientras oía palabras a las cuales cierto amigo colgó un fuerte adjetivo (consolidadas); y mantuve clavados los ojos, amén de categorías establecidas -adolescentes, jóvenes, adultos-, en el protagonista de mi Tarde-Noche de los Libros.

Cuando fue decretado el punto final, la revelación. Aplaudió ÉL, sonrió, comentó algo a quien ocupó sitio justo a su lado. Entonces preferí adjudicar a tamaños gestos una dosis de salvación espiritual algo más generalizada. “Frente al gran poder de los medios, la lectura resulta desfavorecida. Estas acciones ennoblecen, enriquecen. No podemos cansarnos” -dijo en momentos posteriores Ian Rodríguez Pérez, director del Centro de Promoción e Investigación Literaria “Florentino Morales”.

No sé los demás; pero yo agradecí la oportunidad de saber y ver (o ver y saber) acerca de la versión aquí primigenia del certamen de declamación “La voz del poema”; después, sobre la asistencia de al menos tres concursantes y un público disperso entre cuyos miembros se halló ÉL. Benditas ocurrencias las del poeta santiaguero Eduard Encina; benditos los empujones que podemos, incluso, tomar prestados.

Escrito por: Lisandra Marene

Anuncios

Acerca de lospasosencontrados

Periodista del semanario CINCO de Septiembre, en Cienfuegos. Graduada de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

Publicado el julio 1, 2011 en Veo, veo y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: