Bombear savia por la supervivencia

Ilustración: Villalvilla Soto   Un “Centro por la Salud” deberá funcionar pronto en Cumanayagua, territorio montañoso de Cienfuegos. Si bien el local sede todavía se acondiciona en el Consejo Popular Las Brisas y apremia la llegada de los restantes recursos dado el financiamiento de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el proyecto -según consideraciones de varias fuentes- ya cobra significación al tener en cuenta diagnósticos in situ.

De ello dependerá en gran medida el logro de su objetivo primigenio. ¿Cuál? La capacitación profunda a los niveles intra y extra-sectorial; o sea, de cuantos laboran en consultorios del médico de la familia, trabajadores sociales y promotores de instituciones pertenecientes a Educación, Cultura, Deportes… Luego, la efectividad de acciones concebidas para prevenir.

Porque entre enero y diciembre de 2009, con una tasa de 153 defunciones por cada 100 mil habitantes, las enfermedades del corazón constituyeron la segunda causa de muerte en la mencionada localidad. ¡Sólo precedida por los disímiles tipos de cáncer! Ya para igual período del año siguiente pasó a ocupar el primer puesto allí.

Los padecimientos asociados al órgano vital tuvieron marcada incidencia entre exponentes del género masculino. En virtud de estadísticas oficiales, consecuencias funestas fueron más perceptibles al interior de cuatro grupos etarios: de 35 a 39, de 40 a 44, de 50 a 54 y de 70 a 79 años. ¿Lógicos apuntes? La longevidad es directamente proporcional al peligro y la gravedad.

¿DE AYER…?

  Yolanda Muñoz Fernández añora a veces la época cuando impartía clases en la escuela primaria “Osiris García Fonseca”. Mas, jamás, el día en que aquel intenso dolor le obligó a trocar sus rutinas. “Después del infarto por el estrés tan grande -¡siempre me gustó estar en todas!, acota y ríe-, continué el tratamiento. A mis 68, jubilada, con periodicidad me someto a chequeo general. En la actualidad hago ejercicios en el parque con 30 y pico de compañeras; ensayamos en un coro; frecuentamos la biblioteca, el museo, lugares por ahí; y me mantengo en el Tai Chi para el relajamiento”.

“¿Qué ha sucedido? No todo el mundo sabe cómo cuidarse; ni lo hace a tiempo, o de modo sostenido -opina Marta Rosa Castillo Morera, funcionaria de Promoción y Educación para la Salud en el Centro Municipal de Higiene y Epidemiología. Hasta ahora nosotros hacíamos, sí (…) En lo que llamamos festivales educativos/recreativos, mientras la gente se divertía buscábamos orientarles sobre las enfermedades no trasmisibles, en lo fundamental.

“Por ejemplo: el Día de la Hipertensión Arterial en la Calle Real se desarrollaron juegos. ¡La práctica de deportes resulta tan importante para contrarrestar el sedentarismo! Y la Casa de Cultura asistió con una tabla gimnástica compuesta por ancianos y niños de diferentes planteles escolares (…) En un gran círculo transcurrieron charlas acerca de por qué no ingerir bebidas alcohólicas. A la par, el personal de Salud tomó la presión (…) Evaluamos al final el grado de satisfacción de los presentes.

“De forma similar ocurrió el 31 de mayo, Día Mundial de Lucha contra el Tabaquismo (…) Se mostró una exposición relacionada con los daños de la adicción y aplicamos técnicas participativas”.

Demás entrevistados coinciden al destacar la esencia de consejerías nutricionales y de cultura física en los policlínicos. Citan la intervención de unos mil promotores para el manejo de cada programa. Aluden a la divulgación del tema, hasta en espacios radiales, desde la génesis: “factores de riesgo”.

Tamara Corona Abrahante, en tercer año de Medicina General Integral, funge como doctora en el consultorio No.15. De acuerdo con el último censo para la dispensarización, con fecha 11 de mayo de 2011, de una población de mil 202 atiende a 28 pacientes con enfermedades cardiovasculares. A su juicio, aunque no han subido demasiado la cifra preocupa la tendencia al hábito de fumar.

“E intentamos brindar la información necesaria -refiere. Nos apoyamos en el INDER; acá cerca radica un Círculo de Abuelos. Incluimos los intercambios con adolescentes, menos habituales (…) Influyen elementos que no hemos transformado por completo: la cultura alimentaria, pienso”.

“¡Ah, a los cubanos les atraen las mujeres ‘envuelticas en carne’! Semejantes concepciones repercuten al hablar de inadecuados estilos de vida” -añade Castillo Morera.

Muñoz Fernández alerta a propósito: “Con los adelantos, y un nivel cultural alto… Algunos, incluso adultos mayores, aun comen cualquier cosa a altas horas de la noche, y con cantidad de grasa, sal. Amén de ciertas ‘faltas’ en el mercado, por temporadas, prefiero las frutas y los vegetales”.

Contrario al parecer de Zenaida Morales Morales, quien ronda los 60 años, Mabel Santana Verdón, embarazada a los 33, afirma que la enfermera del consultorio No.32, en el Consejo Popular de Breñas donde residen 42 hipertensos y ocho pacientes con angina de pecho -o angor pectoris-, “sí nos dice al respecto. Además, cada vez que uno va puede leer los carteles y folletos; sin contar los materiales de la televisión. De Cultura vienen en ocasiones puntuales a la escuelita; del INDER, no tanto. Por otro lado, para tener acceso a alimentos saludables nosotros estamos obligados a ir al pueblo o a la Empresa El Tablón (…) ¡No sé! Tal vez -le sumamos-, a pesar de saber la gente no se cuida lo suficiente”.

Subsiste, sí, una baja percepción de riesgo. Se precisan entonces nuevos “métodos de hacer” para persuadir y modificar. ¿Qué?

… A HOY

  La Doctora Ania Veitía Díaz y la Licenciada Aracelis Moya Carballo recomiendan emprender estudios a partir de los cuales evaluar los servicios de atención a las enfermedades crónicas no trasmisibles. En una investigación sobre el tema, instan a efectuar talleres de control en torno a padecimientos con una repercusión superior en los índices de morbilidad.

“Debido a la situación vigente, también con el parte diario emitido por la Unidad de Tendencia, ahora conocemos mejor los problemas existentes en cada comunidad. Gracias a este proyecto no sólo quedará identificada la situación, emprenderemos un plan de acción para dar respuestas efectivas a realidades que afectan la calidad de vida -enfatiza Castillo Morera.

“Y nos desplazaremos. Tendremos ventaja al disponer de una tecnología básica para garantizar eventos fructíferos (…) Digamos, en cierto asentamiento se ve mucho el alcoholismo, el tabaquismo; pues nos iremos para allá y, con la ayuda de los promotores, realizaremos las actividades. Hablo de una organización más acertada con la imbricación de todos los factores; de la posibilidad de medir las variaciones de comportamiento y estar al tanto de hacia dónde dirigirnos”.

Escrito por: Lisandra Marene

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Acerca de lospasosencontrados

Periodista del semanario CINCO de Septiembre, en Cienfuegos. Graduada de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

Publicado el agosto 4, 2011 en Confluencias de vidas y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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