Mira dentro, y es posible que entonces… (Parte I)

Doctora Yusdenia Gisela Soto Serrano, acreditada en trasplante de córnea y cirugía refractiva. / Foto: Cortesía de Perlavisión  “Fui electricista -contesta Julio Becerra Leyva con la cabeza fija y párpados casi inamovibles. Mi trabajo me gustaba y estaba obligado a esforzarme; no me daba la vista. A veces debía llamar a alguien para explicarle cómo hacer las cosas…Después… ¿Mis días? En casa. Salía poco; no podía si no era con la familia. Ahora no camino mucho debido a que estoy recién operado, ¡pero ya puedo defenderme! (…) Todo ha sido muy bueno porque he estado aquí mismo. Los médicos hasta mi casa van a verme; es una ventaja”.

Coinciden otros desde hace menos de un mes, cuando en el Hospital General Dr. Gustavo Aldereguía Lima iniciara de modo oficial el Programa de Trasplante de Córnea. Tres intervenciones de este tipo han tenido lugar allí hasta la fecha.

Y aunque la tendencia mundial remite a la centralización de los servicios clínicos, dados factores económicos y el llamado “efecto de centro” con cuanta armonía en equipo desencadena, entendidos argumentan tal apertura en Cienfuegos. Ascendía a más de 400 la lista de cubanos en espera del citado tejido. El Instituto de Oftalmología, en la capital, no podía asumirla con total prontitud.

Junto a una colega, la doctora Yusdenia Gisela Soto Serrano conforma el grupo de seis -integrado, asimismo, por dos licenciados: instrumentista y circulante, el anestesista y su técnico- capaz de expandir las dimensiones de un salón antes inherente a la Operación Milagro. Acreditada en trasplante de córnea y cirugía refractiva, opta ella por lo anecdótico para ilustrar “alcances”:

“A Julito decidimos hacérselo, pues a los 10 años de edad recibió un trauma en el ojo derecho, razón por la cual lo perdió. A los 16, un segundo en el izquierdo, con el que disminuyó su capacidad visual (…) Solo identificaba bultos. Al llegar a mí, yo estaba de entrenamiento en el ‘Pando Ferrer’ (…) Le decía: ‘No, no hay pocas posibilidades; sí resultan difíciles atendiendo a las varias cirugías por realizar. Veremos cómo respondes’ (…) Él me comentaba: ‘Yo las quiero en La Habana’ (…) Mas logré efectuarla acá el 1ro. de agosto y está teniendo una excelente recuperación”.

  ¿Cuánto demorará?

“En trasplante demora la resolución total. Tiene una etapa de cicatrización; y una serie de pasos que deben irse dando. En el caso suyo está muy bien. Han pasado nada más 12 días y, al transcurrir el tiempo, me confiesa: ‘Yo veo mejor’. Para mí constituye la mejor respuesta.

“No obstante, las personas sometidas a este procedimiento nunca son dadas de alta de la consulta (…) Existen probabilidades de complicación a lo largo de la vida. Claro, si no se presentan durante los primeros seis meses (período vital) o al año, quizás no aparezcan con posterioridad.

“Hablo de un paciente que veía ‘a cuenta dedos’, a dos o tres metros. Lograr 01, o 02… ¡Me siento supersatisfecha! Él va a alcanzar mayor visión, si bien con esto ha conseguido al menos el valerse por sí mismo”.

  ¿Desde lo infraestructural, se encuentra preparada la institución para asumir de forma sostenida esta clase de intervención?

  “Sí. Contamos con los recursos materiales y humanos. Que las cosas deben organizarse según vayan sucediendo, es verdad. ¡Como todo al empezar!

“Muchísimos deseos tenemos de avanzar (…) Conocemos hombres y mujeres de 30, 49, 60 años -para nosotros, jóvenes-, a quienes (…) podremos devolverle la visión o quitarles las molestias. La primera causa que genera trasplantes yace en las queratopatías bulosas, y provocan intensas molestias. Cuando comencé, en febrero, algunos entraban con la idea: ‘Doctora, tengo demasiado dolor y le pido sacarme el ojo’. Yo respondía: ‘Pues eso lo valoraremos por última opción (…) Con los fármacos experimentaban cierto alivio; entonces era: ‘Bueno, ahora quiero ver’. Y yo: ‘Vamos con calma’.

“Lleva su proceso (…) ¡Vale la pena! Demanda sacrificio emprender algo así; la unión de varios entes. En el hospital mantenemos la decisión de hacerlo, y hacerlo bien. En el presente somos dos las acreditadas para el trasplante de córnea; no todos los oftalmólogos pueden en tanto exige protocolo (…) Por ello me encuentro en la mayor disposición de entrenar a otros especialistas. Debe ser un programa a desarrollar para siempre en la provincia”.

  ¿En qué fecha reiniciarían el mencionado procedimiento quirúrgico?

“Estamos en lo del flujograma. Y un trasplante (…) implica primero la conexión con el Instituto. Acá, el doctor José Roque Nodal Arruebarruena dirige el equipo encargado de movilizarse para recepcionar los diversos tejidos (…) El órgano posee siete días de margen; pasado ese tiempo no lo puedes utilizar.

“En lo referido a la córnea, la enviamos al “Pando Ferrer” donde valoran la calidad (…) Difiere el paciente al que voy a tratarle una infección, de aquel al que le devolveré la capacidad de observar. En ese caso se precisa una con buen conteo celular (…) Y disponemos de un sistema organizado, a partir del cual regresa no precisamente el órgano mandado, sino el óptimo.

“No hemos parado (…) Esto comienza desde el preoperatorio: evalúas; determinas cuál es el candidato; lo incluyes; le indicas los análisis, tratamiento medicamentoso; y continúas con la cirugía. Por el momento, (…) ya están los pacientes en lista de espera. De hecho, los que pretendemos operar en septiembre, avisados; y lo restante coordinado (…) ¿De qué depende? De la donación, de la disponibilidad en nuestro Banco”.

¿Hasta qué número asciende la lista?  

“Como tal, la consulta preoperatoria aún no se ha creado (…) Sin embargo, en lista de espera hoy constan 19, muchos porque llegaron a Oftalmología con cataratas y les comunicaron de la solución más factible (…) Ahora, sí suman los que ya valoré y dije: ‘Todavía’ (…) Se trata de no crear expectativas, sino de tener la certeza sobre la marcha del programa al pie de la letra”.

¿En qué medida cobra trascendencia hablar del mismo en el territorio sureño?

“Al principio estaba regionalizado en Villa Clara. ¿Cuál constituía el problema? (…) Respondía a una lista igual; ellos tenían sus pacientes, y a los de Cienfuegos además. Se extendían más la espera, los trámites, la ejecución.

“Por otro lado, cuantos debían ir a La Habana (…) No hablo de alguna prioridad de acuerdo con la provincia -en mi lista los tengo de Sancti Spíritus, Villa Clara…-, sino de la rapidez: le avisan al paciente un día antes, dos a lo sumo. ¡Sin mencionar aquellos carentes de condiciones para viajar y quedarse allá desde la línea preoperatoria, el seguimiento! ¡Complicado!

“Me da placer el comienzo del programa (…) No resulta sencillo (…) Yo, por ejemplo, no me dedico solo a la operación; superviso desde la recepción del órgano hasta su llegada a la capital (…) Mientras todo no fluye a la perfección trato de permanecer al tanto. Cualquier detalle puede generar un fallo”.

Escrito por: Lisandra Marene

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Acerca de lospasosencontrados

Periodista del semanario CINCO de Septiembre, en Cienfuegos. Graduada de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

Publicado el septiembre 1, 2011 en Entre dos... !o más! y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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