Música a/de quien música merece

Documental realizado por Yusi Padrón, locutora de Fernandina Radio. / Foto: Cedeño  A 85 años de fundado el septeto Los Naranjos, representantes de la Oficina del Conservador recién dispusieron un espacio de homenajes para dicho Conjunto Tradicional de Sones -así denominado además por su trabajo vocal. En la calle Cid entre Santa Clara y Argüelles, donde emergieron como tal, acaeció el encuentro/reencuentro cual necesidad perentoria.

“Hace rato tengo la matraquilla esa -se le escuchó decir en imágenes grabadas a Urbano Aday (Nano), uno de los treseros más longevos en activo a lo largo y ancho de la Mayor de las Antillas. Nosotros estamos desatendidos…”. Después, el reclamo de no pocos asistentes a la referida cita nocturna: “Yo quisiera escucharlos como hoy, a cada rato. No sé; ojalá tuvieran alguna presentación habitual o los invitaran a los lugares por ahí”.

La voluntad “por rescatar a este grupo con la tradición musical que supone para Cienfuegos, y hacer del mismo un fenómeno (…), es un acto de justicia, valorizador del patrimonio de la ciudad. ¡Admirable! -declaró a la prensa Magda Resik, directora de comunicación en la Oficina del Historiador de La Habana. Siempre debemos ir (…) hacia atrás, porque de lo contrario no podremos pensar el futuro (…) Y convertir este en un suceso dentro de la comunidad constituye una manera de difundir los valores”.

  ¿Acaso ha transcurrido algo tarde, luego de ocho décadas y media?

“Sí lo considero. Al hablar de tanta calidad melódica, de cuánto atesoran del son, con su influencia africana… ¡Pero bueno, nunca parece tarde si la dicha llega! Materializarlo, ahora forma parte del empuje de Irán Millán y su equipo por perpetuar la memoria local (…) Tenemos el deber de dejar a los hombres y mujeres de mañana todo lo posible en registros gráfico, audiovisual y sonoro”.

Yusi Padrón, locutora de Fernandina Radio, devino realizadora del documental Guaguancó por Los Naranjos, concebido a propósito del aniversario. Previo al estreno, expresó su intención: “En primerísimo lugar, develar (…) la historia acumulada por personas de un conjunto cuyo nacimiento se debió al tesón de (…) Gumersindo Soriano (…) Una generación tras otra, no solo han cultivado el son, sino que han aportado a este género tan cubano (…) una forma particular de concebirlo al centro sur de la Isla. A todos, el agradecimiento por una lección de vida (…) Eso nos dan ellos: la posibilidad de reconocernos en la raíz de lo más nacional, para (…) comprender mejor quiénes somos en el mundo”.

  Fieles cultivadores de lo genuino, compartieron escenario con prestigiosas El homenaje concertado por la Oficina del Conservador incluyó, por supuesto, un concierto de Los Naranjos en pleno barrio. / Foto: Cedeñofiguras de la talla de Marcelino Guerra, Ernesto Lecuona, Sindo Garay, Bobby Carcassés, Omara Portuondo y Fragoso Argelia. En su discografía, entre los varios títulos fonográficos resaltan Respeta mi tambó, Nadie se salva de la rumba, Los viejos te cantan y, con certeza, La tradición no se olvida.

  El sitio cienfuegoscuba.galeon.com da cuenta sobre la rica trayectoria artística del emblemático colectivo, en el presente bajo la dirección del trompetista Bartolomé Abreu (Pelencho). Desde el primer baile que amenizara el 3 de abril de 1926, en su repertorio ha incluido, junto al son, el bolero y otros géneros de carácter popular. Su proyección internacional evidencia asimismo cómo, pese a la lógica renovación de la nómina, persiste el sello sonoro originario.

Al respecto, durante su intervención en el material audiovisual de 42 minutos, la perlasureña Lutgarda Ordetx, quien en etapas precedentes les acompañó con su voz, rememoró lo buenos que eran ya desde el tiempo “cuando no se estudiaba y tocabas lo que sentías; cogías el instrumento y venía el ritmo”.

Tampoco extrañan entonces las remembranzas del ya desaparecido Efraín Loyola, estampadas por Luis E. Ramírez en Flauta por flauta (2007): “Todos los que allí estábamos nos hicimos músicos; la mayoría nos integramos a la Banda Juvenil de los Bomberos, y recibimos nuestra formación básica (…) Wilfredo se decidió por el clarinete, Leovigildo por la trompa, Clorosmundo por el saxo, Ovidio por la batería y yo (…) por la flauta”.

Sí; “es una escuela donde se aprende; y se estudia; y se enseña a tocar el son -afirmó en la muestra proyectada, Humberto Rodríguez, una de las actuales voces, a la edad de 96. Tiene que existir disciplina; puntualidad; ensayo; uniformidad, vale mucho (…) ¡Y Los Naranjos vistieron desde con saco de harina hasta lo mejor: franela!”.

El investigador Juan Castiñeira, entrevistado dada la ocasión, adjuntó a la elevada factura interpretativa la modestia y sencillez de la agrupación que hacia 1956 asumió un efímero formato orquestal dado el apogeo de las jazz bands y recobró su estructura original dos años más tarde. ¡Características perceptibles para los bailadores al compás del tres, la guitarra, el contrabajo, los bongoes, el cencerro, las claves y la trompeta! E insiste de nuevo él en lo imperioso de caminar por sobre tamaño pentagrama.

Y ahora, por fortuna, María del Carmen Rodríguez, Luís Martínez y Norberto Feliciano Cárdenas recibieron la medalla “Raúl Gómez García”, otorgada por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Cultura. Entre diploma y diploma para los restantes miembros, requetemerecido, una obra pictórica de Santiago Hermes, sobrino nieto de Gumersindo; una décima del pequeño Marcos David Fernández, “el Kíkiri de Cisneros”…

Porque “resulta muy importante el reconocimiento (…) Ha de resaltarse el ejemplo de constancia. Para las jóvenes hornadas de músicos, la existencia de este septeto no ha de ser olvidada, obviada (…) Incluso, a la hora de crear, pudieran tomar de sus temas antológicos y proponer arreglos más contemporáneos, similar a como han hecho con composiciones de Benny Moré, María Teresa Vera (…) Debe significar un punto de partida también para cuantos apuesten por la verdadera cubanía desde novedosas sonoridades” -subrayó Noemí Rodríguez, cantante del dúo Así Son.

Referencias impresas aluden a la trascendencia de un legado, al excepcional sentido de la expresión criolla: “Los Naranjos abrieron un nuevo capítulo en la vida musical de Cienfuegos. Con sus instrumentos (…), ilustraron que hay un género atemporal, persistente en el discurso de los artistas más talentosos del país”.

Escrito por: Lisandra Marene

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Acerca de lospasosencontrados

Periodista del semanario CINCO de Septiembre, en Cienfuegos. Graduada de la Universidad Central "Marta Abreu" de Las Villas.

Publicado el septiembre 1, 2011 en Confluencias de vidas y etiquetado en , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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